miércoles, 30 de enero de 2019
La imagen del destino.
Esta imagen no dejó de aparecer desde el mismo momento en que comencé a coleccionar imágenes de anime.
Tenía una carpeta enorme, no sé ni cuantas imágenes podía tener allí...
Pero esta era especial...
Quizá yo recuerde mal, pero creo que incluso la tuve de fondo de pantalla un tiempo.
Obviamente no era exactamente igual que esta, ya que la que aparece aquí la edité. Aún así la base sigue siendo la misma.
Las imágenes pueden interpretarse de muchas formas... Esta en concreto puede tener muchas interpretaciones.
Pero hoy diré lo que yo veo.
Creo que él ha guardado silencio durante demasiado tiempo. Creo que él ha dicho más cosas con esa guitarra que con sus propias palabras. Creo que él está lleno de dolor. Creo que él está lleno de soledad. Creo que él es vulnerable, que él está indefenso. Creo que está demasiado tenso como para mover sus manos o relajarlas. Creo que no se atreve a moverse. Creo que le da miedo dejarse querer. Creo que no la quiere decepcionar.
Creo que ella ha entendido todo lo que ha dicho con esa guitarra. Creo que ha querido abrazarle rápidamente y por ello ha perdido sus zapatos. Creo que le abraza lo más fuerte que puede. Creo que quiere protegerle. Creo que ella está tan rota como él. Creo que quería abrazarle desde hace mucho. Creo que ella siempre lo supo.
Creo que ambos están tristes porque no pueden estar juntos.
Es curioso, como cada vez que perdía esta imagen, o me olvidaba un poco de ella, volvía a aparecer en mi vida sin buscarla.
Supongo que en el fondo, siempre lo supe. Supongo que siempre supe, que no era una imagen normal.
Supongo que siempre sentí que había alguien ahí fuera, alguien que necesitaba ese abrazo.
Y supongo que por eso, esperaba que apareciera.
Supongo que por eso confundí a otros con él.
Él toca la guitarra. Habla más con ella que con sus labios. Su forma de tocar es única. Su forma de agachar la cabeza es similar. Sus brazos son cálidos. Su sonrisa tímida es hermosa. Su personalidad es deslumbrante. Su voz es perfecta. Sus ojos te traspasan el alma. Su cabello es suave. Su espalda y sus hombros son el mejor apoyo.
Él es perfecto, único, excepcional.
Pero yo, no sé quererle. Yo no puedo quererle.
Espero que me olvide. Espero que alguien le ame. Que le amen bien, como se merece.
Espero que sea feliz, sin mi. Aunque me arrepienta toda la vida.
jueves, 24 de enero de 2019
Me gustaría haberle conocido entonces.
Recuerdo una época en la que tenía una obsesión por parecer un pastelillo. Mi ropa no se parecía nada a la que llevo ahora, y pretendía ser más inocente de lo que realmente era.
Entonces también era bastante ilusa, cosa que también he perdido.
Me hubiera gustado conocerle entonces.
Me pregunto si él se hubiera enamorado de mi viéndome de esa manera. Me pregunto si la diferencia de edad el hubiera impedido ver que yo era algo más que una cría con demasiados sueños en la cabeza.
Me hubiera gustado que fuera mi primer amor.
Me hubiera gustado que fuera mi primer beso.
Me hubiera gustado que me pusiera canciones de Muse.
Me hubiera gustado ponerle canciones de Utada Hikaru.
Me hubiera gustado que fuera mi primer todo, o mi todo de siempre directamente, aunque yo pudiera haberle visto tan inalcanzable como ahora.
Apuesto a que él no sabía lo bonito que es. Creo que todavía no lo sabe.
Pero cuando yo le miro, juro que no puedo ver a nadie mejor que él. Aunque a veces me enfade.
Todo en él es demasiado perfecto.
Me gusta su manía de querer llevar siempre la razón.
Me gusta como piensa.
Me gusta que no pare de mover sus piernas cuando va a dormir.
Me gustan demasiadas cosas, demasiados detalles.
Estoy enamorada de todo lo que es, y no le cambiaría nada.
Yo le hubiera abrazado tantas veces cuando no le conocía...
Pero parece ser que la vida no nos ha juntado en buen momento. Y yo... Yo no paro de cagarla.
¿No podría haber sido por lo menos hace siete años...?
Ojalá le hubiera conocido antes. Ojalá le hubiera conocido entonces. Ojalá hubiéramos sido solo los dos. Siempre los dos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




